RAFAEL CANTERO MUÑOZ

El folklore como legado cultural. Costumbres y tradiciones populares


La palabra folklore, que significa literalmente “conocimiento del pueblo” es de origen anglosajón. Esta terminología ha sido aceptada tanto en España como en otros países. Se estableció como término genérico que comprende e incluye creencias, costumbres, cuentos, canciones y dichos tradicionales pertenecientes a un determinado pueblo. Con la palabra folklore expresamos el conjunto de canciones, costumbres y tradiciones que son creadas y transmitidas popularmente, es decir, por el pueblo.

Por tanto, al definir el significado de folklore, diremos que es la ciencia que engloba y estudia la cultura popular tradicional. Abarca todo aquello que forma parte de la mentalidad del pueblo.

Para que un hecho pueda estar encuadrado dentro del amplio abanico de la cultura tradicional o folklore, se exigen con carácter general que cumpla tres requisitos:

Tradicional (que esté basado en la continuidad y permanencia a través del tiempo), Popular (que haya surgido dentro de la colectividad y haya sido aceptado por ella) y Anónimo ( de autor desconocido).

El conjunto de canciones, fiestas, costumbres, tradiciones, etc. de un pueblo, van a definir su idiosincrasia. Van a perfilar las características propias de este pueblo y van a marcar su propia cultura, que a su vez van a ser los elementos que diferencien a un pueblo de otro pueblo. Pues bien, esta cultura propia, elaborada y labrada por sus propias gentes y transmitida de padres a hijos, de generación en generación es, lo que con carácter general llamamos folklore.

Este legado cultural ancestral, que se ha ido transmitiendo de generación en generación hasta llegar a nuestros días, nos ha hecho posible que con su estudio, contemplación y disfrute, podamos analizar y conocer las formas de divertirse de nuestros antepasados, las costumbres y ritos relacionados con el matrimonio y la herencia, como celebraban los que nos precedieron las fiestas. En definitiva, mediante el folklore hemos heredado el legado cultural de un pueblo forjado con el transcurrir de los años, que es tanto como decir, la historia viva de un pueblo que se ha ido engendrando con las aportaciones y creaciones de sus vecinos con el devenir de los años.

La transmisión generacional de nuestro acervo cultural-tradicional, se ha efectuado principalmente mediante transmisión oral: enseñanza que los hijos reciben verbalmente de sus padres y mayores. La tradición oral ha corrido de padres a hijos, manteniendo y transmitiendo historias, anécdotas y costumbres.

La tradición, es y ha sido la primera y más universal, de las enseñanzas entre los hombres. Tal es su importancia, que con frecuencia la tradición oral, ha hecho las veces de ley escrita.

Al lado de la cultura científica-académica, está la cultura tradicional (el folklore). Mediante el estudio del folklore vamos a poder conocer como vivían y se divertían nuestros antepasados. En el folklore se pone de manifiesto la sensibilidad cultural y espiritual de un pueblo, que como producto de su reflexión, ingenio, experiencia y creatividad ha dado lugar a diversidad de creaciones (literarias, musicales, baile, gastronomía etc.). El espíritu creador y anónimo de un pueblo ha configurado su forma de ser, creando un conjunto de cantos, costumbres y tradiciones que en su totalidad denominamos folklore y que van a definir la personalidad de ese colectivo.

Todos los elementos que conforman el conjunto de costumbres y tradiciones de un lugar son de autor anónimo, desconocemos quién las creo e incluso la fecha, pero lo que si es cierto, es que fueron aceptadas por la colectividad que las tomó como propias, y las incorporó a su calendario festivo o cancionero tradicional. Se fueron transmitiendo de padres a hijos hasta llegar a nosotros que tenemos la obligación de conservarlas y transmitirlas a los que nos sucedan.

Para tener una información completa sobre las peculiaridades, elementos e historia de un pueblo, es de sumo interés el estudio de su cultura tradicional, toda vez que en ella no sólo confluyen las artes populares y costumbres tradicionales, sino la mayoría de las actividades sociales y económicas de un pueblo.

Toda celebración de carácter colectivo ha marcado y sigue marcando la identidad cultural de cada comunidad.

Todo el legado cultural heredado que conocemos con el nombre de folklore, está formado por un conjunto de costumbres, tradiciones, cantos y bailes de una comunidad determinada.

Antiguamente, cuando no se disponía de tanto tiempo libre como en la actualidad, ni existían tantas posibilidades de diversión, la celebración de las fiestas era de suma importancia. No solamente se juntaban para divertirse, sino que era un momento para la convivencia y por tanto de crear nuevas relaciones de amistad o cultivar las existentes.

Nuestros antepasados marcaban el transcurso de la vida de un pueblo, rigiéndose por fechas y tradiciones festivas. Así, podemos comprobar como con frecuencia un periodo de tiempo determinado comienza y acaba con una fiesta o celebración.

El ciclo festivo estaba íntimamente relacionado con las estaciones del año.

FIESTAS DE INVIERNO

Celebraciones navideñas (Villancicos, belenes, aguinaldos etc.)

- Matanzas

- Festividad de San Antón (Hogueras, bendición de animales, caridades etc.)

- Carnaval

FIESTAS DE PRIMAVERA

- Semana Santa

- Mayos

- Romerías

- Celebraciones motivadas por la recolección

- Verbenas

FIESTAS DE VERANO

- Fiestas patronales

FIESTAS DE OTOÑO

- San Miguel ( era costumbre muy extendida por toda la provincia y muy concretamente en Ciudad Real que los gañanes ajustasen su trabajo de San Miguel a San Miguel, y los pastores, de San Pedro a San Pedro)